miércoles, 8 de julio de 2015

Iris: Recuerdos imborrables

 

 

El Iris de la memoria

La película Iris, recuerdos imborrables reconstruye los últimos tiempos de la vida de la escritora Iris Murdoch, víctima del Mal de Alzheimer. El principal testigo de esos días fue su marido, John Bailey, en cuyas memorias (él sí tenía, y le sacó provecho) se basa el film.

Por María Moreno

Quien piense que el talento debe ser de algún modo castigado y que la detallada exposición de síntomas de una enfermedad incurable genera algún grado de conciencia puede verse recompensado viendo Iris, recuerdos imborrables, que relata los últimos años de la escritora Iris Murdoch, víctima del Mal de Alzheimer. La película está basada en los libros de su marido, el profesor John Bailey, Elegía por Iris y Biografía. El género de viudo ha sido ejercido con grandes variaciones de calidad, grandeza y rencor. En sus semblanzas conyugales, John Bailey aprovecha para superar su eterno segundo plano para dar de comer a los lectores de Iris Murdoch el final decadente de ésta. Más que una elegía o en sus entrelíneas de deliberada y demasiado subrayada devoción, el libro casi parece un ritual de degradación pública al cristalizar la imagen de una autora genial en la de una vieja desmemoriada, pueril y enferma, detallando paso a paso la pérdida de sus dones, mientras que la película de Eyre confronta monotemáticamente los instantes gozosos del pasado superponiéndolos a ese presente atroz. No hace falta ser psicoanalista para observar la evidente contigüidad entre idealización y degradación. También Simone de Beuvoir se vengó de la sombra genial de Sartre, en nombre de una verdad demasiado literal, describiendo en Las ceremonias del adiós como éste descargaba sus esfínteres en los pantalones, luchaba babeante con sus dientes postizos o la llamaba “esposa”, cuando jamás se habían casado (¿es que Sartre chocheaba o la chochez conservaba un resto de ironía?). Ted Hoghes en su ristra de poemas autobiográficos titulada Carta de cumpleaños traza un retrato genial de su esposa Sylvia Plath pero, entre las metáforas de poeta laureado, no deja de diseñarse como ángel guardián y loable samaritano de una personita insufrible. Maurice Goudeket, en cambio, el tercer marido y último de Colette, fue un ángel de la muerte burocrático y discreto. Cuando escribió Junto a Colette se jactó de no haber anotado ni una frase de su esposa, de no haberla interrogado mucho sobre su pasado. Pero anotó una última escena para el mito que podría titularse Muerte de una panteista: “Colette se inclinó un poco hacia mí, y puse mi cabeza en su regazo, me señaló, con el dedo, las cajas de mariposas, los libros, los pájaros del jardín. ¡Ah!, dijo. Tan cercana a la muerte y sabiéndolo, todo le parecía hermoso, más admirable que nunca. Sus manos se agitaban alrededor de ella como dos alas. Se inclinó un poco más hacia mí. Su brazo describió una parábola que abarcaba todo lo que había mostrado.–¡Mira! –me dijo–, ¡Mira Maurice!”. ¿Cómo se privaría Goudeket de dejar sentado que una grande de Francia murió con su nombre en la boca?
En Elegía para Iris John Bailey, quien cuidó de su esposa hasta tres semanas antes de su muerte, se construye como una Florence Nightingale incondicional y un lector exclusivo de Murdoch, además del devoto de primera fila de la mayoría de sus conferencias. Richard Eyre sigue este guión provocando en la audiencia de las matiné de fin de semana un murmullo masculino de “pobre tipo” para referirse a John, sin imaginarse que el final de Iris podría ser el propio, mientras las mujeres, algunas de las cuales quizás padezcan el Mal de Alzheimer en épocas más generosas desde el conocimiento científico, sienten compasión por el personaje interpretado por Judi Dench, aunque busquen inútilmente algún secreto de la cocina de una obra literaria que incluye 24 novelas consideradas tradicionales, si la tradición consiste en insertar en escenarios victorianos y salas de exposición enigmas atroces y truculentos aunque representados por gente que usa, como se debe, chaquetas de tweed gastadas en los codos.
Iris Murdoch era dublinesa como Joyce. Nació el 15 de julio de 1919 y murió el 8 de febrero de 1999 convirtiendo uno de los parlamentos de su novela El buen aprendiz en una profecía: “Estoy tan solo, pensó él, nadie me ayuda, nadie me puede ayudar, ni siquiera pido la ayuda de nadie. Pero que será de mí: ¿no estaré mejor muerto? Estoy simplemente incomodando y contaminando la tierra. Soy un muerto viviente, la gente debe ver eso ¿Por qué no corren alejándose de mí? Ellos sí se alejan, ellos me evitan. Ninguna voz puede alcanzarme, no seré capaz de pensar nuevamente, no seré capaz de trabajar nuevamente, estoy permanentemente herido. Mi mente ya no es libre, mi imaginación está completamente envenenada, atascada con un veneno negro. Soy una minúscula maquinaria, ya no soy un espíritu humano, mi espíritu ha muerto, mi pobre espíritu ha muerto.” Entre sus obras más conocidas están Sartre, el racionalista romántico (1953), La muchacha italiana (1964), La máquina del amor sagrada y profana (1974) y El buen aprendiz (1986). Si bien fue más conocida como novelista no dejó género tranquilo: escribió poesía, ensayo y teatro. Tenía una biblioteca privada de 1.000 libros, amén de pisapapeles y señaladores que el “inconsolable” John Bailey, casado un año después de la muerte de Iris (no es bueno que el hombre esté solo), remató en el pasado mes de junio.

La película como goma
Guardaba una gramática de esperanto en el cuarto de baño y uno temía que Iris Murdoch tuviera algo de Charles Kimbote, ese profesor oriundo de un improbable país, Zembla, creado por Nabocov en Pálido Fuego. Es decir, alguien capaz de incluir en un comentario crítico la afirmación de que recombinando las sílabas de “Wordsmith” –el nombre de una localidad– y de “Goldsworth” –el de un locador– se obtienen los de “Goldsmith” y “Wordsworth”, dos maestros del pareo heroico. Ese tipo de rebuscado hallazgo académico comparable al de contar los corchetes en la obra de Michel Foucault o los platos ingleses en la de Virginia Wolf. Aunque es probable que John Bailey, con su tartamudeo erudito y sus chistes tontos, su suerte de virginidad honoraria, se pareciera bastante a Kimbote. Pero cuando se lee a Murdoch se evoca el genio liviano de Nabokov, pero a través de otro de sus personajes: Pnin. Exilado ruso, profesor aburrido y amante despechado, Pnin organiza una velada de relaciones públicas con sus colegas, imaginando dar un vuelco crucial a su gestión en la universidad donde enseña. Esa noche se entera de que va a ser despedido. Antes de que su autito se aleje furtivamente por las carreteras bordeadas de césped peinado del campus, lavará la vajilla. En la pileta, sumergido entre platos y vasos sucios hay un objeto que le ha regalado la única persona que realmente lo quiere: un joven ahijado. En la prosa de Nabocov, en el gorgoteo de la pileta donde el agua cubre el enigma de su contenido, en la mente simpatizante del lector por un patético profesor ruso, se escucha un ¡crack! aterrador. Pero la prosa continúa y, al instante de congoja de Pnin y el lector, cede la certeza: lo que se ha roto es otro objeto, no el objeto, la base de una copa o un plato ordinarios. Es difícil probar que Murdoch se parece a Nabovov, pero sus libros tienen esa atmósfera creada por Pnin y la intriga en su vajilla. Murdoch suele romper también, no el objeto sino cualquier otra cosa. Y ese salvataje suele convivir con un mal mayor. Ella suele contar victorias a lo Pirro como la de esos personajes femeninos de Un hombre si acaso, una solterona y una semiprostituta abandonada que se van a vivir juntas a una casa de campo, quedándose a cargo de un perro, y son como esa gente casada “que se aman mutuamente, no se soportan y saben que ya no podrán tener nunca otro destino”. ¿Cómo se llama el perro?: Pirro.
La película de Eyre borra a la Iris escritora y filósofa con una goma casi tan radical como el Mal de Alzheimer. Reduce el existencialismo temprano de Murdoch al hecho de llevar amantes a los dormitorios de Oxford, bañarse desnuda y frecuentar lesbianas que la besan en la boca. Según la cámara de Eyre, los “recuerdos imborrables” son los que Iris comparte con su marido y que éste recuerda en lugar de ella. A pesar de esto, tanto la película como las biografías de Bayley, no dejan de mostrar con furia en Murdoch la presencia de un mundo autónomo, erótico, infranqueable y por eso incompartible al que la enfermedad le dará una dramática literalidad. Por eso quizás la única escena valiosa de la película, amén de la actuación de Judi Dench, es aquella en que el samaritano Bailey, protagonizado por Jim Broabent, sacude con violencia a Iris, reprochándole su ensimismamiento definitivo y el hecho de que él, Bayley, ahora la tenga definitivamente para él, en ese estado, sustraída a su corte de aduladores y amantes, en una real victoria a lo Pirro. Como Las ceremonias del adiós, Iris, recuerdos imborrables y Elegía por Iris muestran una verdad devastadora, física y mental en todos sus detalles ¿necesaria?. Si la intención es mostrar una paradoja: cómo seres virtuosos con las palabras y las ideas mueren habiendo olvidado quiénes eran y el sentido de las palabras más simples de la vida cotidiana como raqueta o cuchara, la paradoja es demasiado simple. No sólo eso. En una peligrosa semejanza con los razonamientos de los partidarios de la prohibición del aborto (¿Imagínese si se hubiera abortado a Mozart? ¿Si jamás hubiera nacido Leonardo?) parecería sugerirse que el Mal de Alzheimer es más dramático cuando lo que daña es un capital mayor y público. En ese sentido Iris, recuerdos imborrables contribuye a la mistificación de la escritura como poder y a la figura del escritor como ser excepcional. ¿Por qué sería peor suspender la obra, incluso ni recordarla siquiera, que haber olvidado donde se guardaron las fotos de un bautismo? Si la escena ha realmente ocurrido como muestra la película, es la misma Iris la que da su opinión al respecto: mientras su marido insiste en conservarle la capacidad de escribir y le muestra el último libro publicado por ella, Iris le hecha una ojeada indiferente y, durante una visita a la playa, perdiendo la mirada en el mar, arranca una a una las hojas de su block y las cubre de piedras (¿lápidas?). Oliver Sacks ha investigado exhaustivamente en pacientes neurológicos la subsistencia de la imaginación y la creación de otros modos de inteligencia y de sentido. La vocación es también una piedra en el cuello, que sea una enfermedad mortal e irreversible la que nos libere de ella, otra victoria a lo Pirro: Iris Murdoch encontró en el final dramático de su vida plena, un gran placer en ver los Teletubbies, imágenes rudimentarias y gorgoritos, de espaldas a las diabólicas y equívocas palabras. La Iris Murdoch anterior, a la que Eyre presta tan poca atención o a la que reduce a unos cuantos parlamentos escolares emitidos ante audiencias universitarias, era tan buena escritora como Graham Greene, sólo que mientras él era un espía británico ella fue asistente principal del Tesoro y luego funcionaria administrativa de la Administración de Ayuda y rehabilitación de las Naciones Unidas en Inglaterra, Bélgica y Austria, lo que resulta menos suculento para el mito. 

domingo, 14 de septiembre de 2014

Recomendación para ahora Domingo 14 de Septiembre..

Profesor Lazhar

Película: Profesor Lazhar. Título original: Monsieur Lazhar. Dirección: Philippe Falardeau. País: Canadá. Año: 2011. Duración: 94 min. Género: Comedia dramática. Interpretación: Mohamed Fellag (Bachir Lazhar), Sophie Nélisse (Alice), Émilien Néron (Simon), Danielle Proulx (Srta. Vaillancourt), Brigitte Poupart (Claire), Vincent Millard (Victor). Guion: Philippe Falardeau; basado en la obra de Evelyne de la Chenelière. Producción: Luc Déry y Kim McCraw. Música: Martin Léon. Fotografía: Ronald Plante. Montaje: Stéphane Lafleur. Diseño de producción: Emmanuel Fréchette. Vestuario: Francesca Chamberland. Distribuidora: A Contracorriente Films. Estreno en Canadá: 28 Octubre 2011. Estreno en España: 18 Mayo 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.
Tráiler

viernes, 12 de septiembre de 2014

Recomendaciones para el fin de semana 

(12- 14 de Septiembre 2014)



LA FLAQUEZA DEL BOLCHEVIQUE

Dirección: Manuel Martín Cuenca.
País:
 España.Año: 2003.Duración: 95 min.Interpretación: Luis Tosar (Pablo López), María Valverde (María), Mar Regueras (Sonsoles), Nathalie Poza (Eva), Manolo Solo (Francisco), Jordi Dauder (Alfredo), Yolanda Serrano (Alba), Enriqueta Carballeira (Dolores), Ángela Herrera (Elsa), Rubén Ochandiano (Manu).Guión: Lorenzo Silva y Manuel Martín Cuenca; basado en la novela de Lorenzo Silva.Producción: José Antonio Romero.Música: Roque Baños.
Fotografía:
 Alfonso Parra.Montaje: Ángel Hernández Zoido.Dirección artística: Pilar Revuelta.Vestuario: Eva Arreche.
Estreno en España: 31 Octubre 2003.

SINOPSIS
Pablo López (Luis Tosar) es un tipo normal. Tiene treinta y tantos años, trabaja en un banco de inversio-nes y está harto de todo. Un lunes por la mañana, en un atasco en plena Cibeles, su coche se empotra con-tra el descapotable de la pija más pija de Madrid y se monta un escándalo: ella es de armas tomar, le insulta hasta hartarse y le mete en un lío monumental con la policía y el seguro. Así que Pablo, para divertirse un poco, decide hacerle la vida imposible. Un día, cuando ya em-pieza a aburrirse de esa situación, Pablo se topa de bruces con María (María Valverde), hermana pequeña de la pija. Y ese día su vida da un giro espectacular. Cínico y resentido, Pablo jamás pensó que su existencia pu-diera volver a tener sentido, y, ahora que la luz ha estallado ante sus ojos, siente que no puede –no debe– enamorarse de una chica de quince años.


LOS LUNES AL SOL


Dirección: Fernando León de Aranoa.Año: 2002.País: España.Duración: 113 min.Interpretación: Javier Bardem (Santa), Luis Tosar (José), José Ángel Egido (Lino), Nieve de Medina (Ana), Enrique Villén (Reina), Celso Bugallo (Amador), Joaquín Climent (Rico), Aida Folch (Nata), Serge Riaboukine (Serguei), Laura Domínguez (Ángela), Pepo Oliva (Samuel), Fernando Tejero (Lázaro).Guión: Fernando León de Aranoa e Ignacio del Moral.Música: Lucio Godoy.Producción: Elías Querejeta.Fotografía: Alfredo Fernández Méndez.Montaje: Nacho Ruiz Capillas.Dirección artística: Julio Esteban.Vestuario: Maiki Marín.Estreno en España: 27 Septiembre 2002.

SINOPSIS
Una ciudad al norte, costera, dividida por una ría de aguas verdes y oleaginosas. Muchos hombres y mujeres dejaron atrás el campo o el mar para ir a trabajar a las fábricas, a las refinerías, al astillero. Pero después llegó la reconver-sión industrial. En el bar de Rico se reúnen un grupo de amigos, conversan en las horas muertas, se juegan sus esperanzas en la má-quina... en el bar se mezclan los recuerdos y los proyectos, se comparten las frustraciones y las esperanzas. Como un fantasma, el cierre del astillero planea sobre ellos. En su calendario todos los días son festivos, pero en todos hay motivo para la desesperación. Ésta es la historia de los que viven la vida en domingo, de los que pasan los lunes al sol. Y parado significa estar sin em-pleo. Pero en algunos países de Latinoamerica, parado también significa de pie.

lunes, 18 de junio de 2012

Prometeo (2012)




El director Ridley Scott y los actores Charlize Theron, Noomi Rapace y Michael Fassbender posan durante la presentación de "Prometeo" ("Prometheus") en París.
"Prometeo" es la nueva película del director Ridley Scott. En esta mitología un equipo de exploradores descubre una pista para descifrar los orígenes de la humanidad en la Tierra, situación que los lleva a emprender un emocionante viaje, a bordo de la nave espacial Prometeo, hacia los rincones más oscuros del universo. Ahí, deberán librar una aterradora batalla para salvar el futuro de la raza humana.
Con este filme, que se estrena este viernes en Colombia, Scott retoma el género de la ficción, aquel con el que realizó la famosa saga "Alien".
"La razón por la cual no había hecho una película de ciencia ficción en tantos años, además del hecho de que he estado muy ocupado haciendo otras películas y explorando diferentes géneros, es porque francamente no me había topado con nada que valiera la pena para mí, para hacerlo con suficiente autenticidad, originalidad y fuerza. "Prometeo" cuenta con las tres", explica el director.
"Prometeo" comienza con la noción de una figura que apareció brevemente en "Alien", y que parecía haber sido olvidada una vez que el supuesto xenomorfo apareció en escena. Pero ese ser misterioso —una criatura fosilizada gigante con un pecho totalmente expuesto, que llegó a ser conocido como el Jinete del Espacio— era bien recordado por el hombre que le dio vida. "Algo que se había quedado conmigo desde Alien, fue el misterio detrás de ello", comenta Scott. "¿Quién era? ¿De dónde provenía? ¿Cuál era su misión? ¿Qué tipo de tecnología tendría esta especie? Me pareció que esas preguntas podían servir como punto de partida para ideas incluso más vastas".
Por esa razón "Prometeo" es una predecesora de "Alien". La película está ensamblada y definida por ideas nuevas y cuestiones que capturaban la asombrosa imaginación del cineasta.
"Durante el proceso creativo en el desarrollo de la película emergió una mitología nueva e imponente, en donde se lleva a cabo esta historia original. El aficionado a ultranza reconocerá cadenas del ADN de Alien, por decirlo de alguna manera, pero las ideas abordadas en este filme son únicas, de gran alcance y provocativas".
En resumen, la metáfora central del filme es acerca del titán griego Prometeo, que desafía a los dioses al darles a los humanos el regalo del fuego, razón por la cual es castigado horriblemente. "Cuando hablas acerca del mito en el cual está basado el título, estás lidiando con relaciones de la humanidad con los dioses —los seres que nos crearon— y lo que sucede cuando los desafiamos", dice el cineasta.
Es por eso que Damon Lindelof, coguionista y productor ejecutivo, sostiene que "Prometeo" gira en torno a…nosotros. "Es acerca del futuro de la humanidad, de desafiar algunas de nuestras ideas científicas y filosóficas más apreciadas".

La historia

El equipo de científicos y exploradores a bordo del Prometeo están en un viaje para encontrar respuestas a algunas de las preguntas más profundas de la vida. Dos científicos jóvenes y brillantes, Shaw (Noomi Rapace) y Holloway (Logan Marshall-Green), que poseen motivaciones contrastantes, lideran la expedición. Shaw es una creyente: quiere conocer a estos 'dioses' para acercarse a sus creencias religiosas más tradicionales, mientras que Holloway está buscando desmitificar este tipo de nociones espirituales.
En su trabajo como arqueólogos han descubierto pistas en forma de pictogramas en cavernas de civilizaciones antiguas de todo el mundo, que todas apuntan hacia el mismo lugar en el espacio distante, por lo que han persuadido a la corporación Weyland Industries para que financie la misión.
Ninguno de los dos científicos estaba preparado para los horrores inimaginables que se irían a encontrar. "Cuando Shaw y Holloway conciben la misión, esperaban descubrir una especie benevolente que quizás y podría ofrecer respuestas a algunos de nuestros más grandes misterios", comenta el productor ejecutivo Michael Ellenberg.
"En otras palabras estaban esperando conocer a los dioses. Pero estos seres prueban ser todo menos compasivos. Son una peligrosa raza de súper seres".

lunes, 18 de julio de 2011

Spun (EU, 2002)



SPUN


cartel
Dirección: Jonas Åkerlund.
País:
USA.
Año: 2002.
Duración: 105 min.
Género: Comedia, drama.
Interpretación: Jason Schwartzman (Ross), Mickey Rourke (El cocinero), Brittany Murphy (Nikki), Mena Suvari (Cookie), John Leguizamo (Spider Mike), Patrick Fugit (Frisbee), Peter Stormare (Policía), Chloe Hunter (April Love), Elisa Bocanegra (Giggles), China Chow (Escort), Nicholas Gonzalez (Ángel).
Guión: Creighton Vero y Will De Los Santos.
Producción: Chris Hanley, Fernando Sulichin, Danny Vinik y Timothy Wayne Peternel.
Música: Billy Corgan.
Fotografía:
Eric Broms.
Montaje: Jonas Åkerlund y Johan Söderberg.
Diseño de producción: Richard LaSalle.
Dirección artística: Jason Hamilton.
Vestuario: B.

SINOPSIS

Para un adicto al speed, el tiempo es un conCepto elástico. Esto es lo que Ross (Jason Schwartzman) va a aprender de primera mano cuando se ve inmerso en una odisea de tres días dentro del anárquico mundo de los yon-quis. Todo comienza cuando acepta convertirse en el chófer y chi-co de los recados de un tío conocido como "El cocinero" (Mickey Rourke), dedicado a elaborar la droga en un laboratorio que tiene montado en un motel. Seducido por la idea de una fuente intermina-ble de droga, Ross cruza la línea de no retorno.

Referencia:

http://www.labutaca.net/films/28/spun.htm




sábado, 16 de julio de 2011

Tres Películas recomendadas por Amado de Córdoba


Amado de Córdoba nos presenta 3 Producciones de la Nopal and three tuna corporation:

El charro fuscia (de género agropecuario)
La tortuga niña adolescente mutante (del género psicológico-ecológico)
La suciedad de los taqueros muertos (del género maldito).

Disfrutenlas...

y recuerden que indudablemente en la oscuridad del cine el que tiene la última palabra es el cácaro.

jueves, 14 de julio de 2011

Martin Scorsese estrenará un documental sobre el 'beatle' George Harrison a los 10 años de su muerte


Lo estrenará HBO el 5 de octubre y saldrá a la venta el 10 en DVD en Londres.

Incluirá entrevistas con sus excompañeros, películas caseras y material inédito George, John, Ringo y Paul, en una imagen de la primera etapa de los Beatles.

REUTERS - LOS ÁNGELES 14.07.2011 - 08:30h

La cadena por cable estadounidense HBO estrenará en octubre un nuevo documental sobre el 'beatle' George Harrison con películas caseras, entrevistas y material inédito, coincidiendo con el décimo aniversario de su muerte, producido por su viuda Olivia Harrison y por el oscarizado Martin Scorsese.

El documental George Harrison: Living in the Material World,traza la vida del ex Beatle desde sus inicios musicales en Liverpool hasta el logra de la fama con el cuarteto en la década de 1960, así como su trabajo como filántropo y cineasta.

Harrison murió de cáncer de pulmón en noviembre de 2001 en Los Ángeles a la edad de 58 años. Aunque a menudo se le conoce como el 'beatle' tranquilo, escribió éxitos como "Here Comes the Sun" y "Something", antes de tocar en los 80 con Traveling Wilburys.

El documental tiene una duración de tres horas y media e incluye entrevistas con Paul McCartney y Ringo Starr, así como Eric Clapton, Yoko Ono, Phil Spector y el productor George Martin, entre otros. Se emitirá en dos partes en HBO el 5 y el 6 de octubre, y será lanzado en Gran Bretaña el 10 de octubre en DVD y Blu-Ray a través de Lionsgate, según ha anunciado esta compañía.

Experiencia en proyectos musicales

Scorsese, que ya ha desarrollado otro proyectos musicales como The Last Waltz en 1978 sobre el último concierto de The Band y el documental sobre los Rolling Stones Shine a light, ha confesado que sido durante mucho tiempo un fan de Harrison.

"Así que cuando me ofrecieron la oportunidad de hacer esta película, me lancé. Pasar tiempo con Olivia (Harrison), entrevistar a muchos de los mejores amigos de George, revisar todas las secuencias, imágenes, algunas de ellas nunca vistas, y escuchar toda esa magnífica música - ha sido una alegría y una experiencia que siempre atesoraré ", ha dicho Scorsese en un comunicado.

En septiembre se publicará un libro editado junto al documental con fotos, cartas, diarios y otros recuerdos de los archivos personales de Olivia y George Harrison.